FLIGHT OF THE LIVING DEAD: zombies en el avión

Publicado el 21/02/2015 | por Carlos Tizón | Cine
Valoración
70

DVD LABELHemos sentido el fétido aliento de los muertos vivientes -cinematográficamente hablando- en grandes ciudades, pueblos e islas de cualquier continente. Sus pútridos dedos han intentado aferrarse y desgarrar nuestros cuerpos, en la tierra y el mar. Hemos sido acosados por ellos en casas, prisiones, centros comerciales, edificios acordonados e incluso terminales de aeropuertos. ¿Qué lugar, espacio o elemento nos faltaba para ser acorralados por un contingente de zombies? Scott Thomas tuvo una gran idea: ¿y si infestamos de zombies un avión?

Pues sí. ¿Qué puede ser más claustrofóbico, que un avión en pleno vuelo, repleto de zombies? La historia: unos científicos desarrollan un proyecto por encargo del gobierno de E.E.U.U. cuya finalidad es infectar a los soldados del ejército, para que, una vez abatidos por el enemigo, vuelvan convertidos en una mortal y hambrienta plaga. Pero los doctores deciden escapar y se llevan consigo, a una compañera infectada por el virus, encerrada en un contenedor en la bodega del avión, vigilada por un tipo armado. Pero el avión con destino París  cruza una tormenta, y con el meneo de las turbulencias, el contenedor se abre y sale la doctora. El tipo tiene la feliz idea de acribillarla a balazos, lo que facilita que el primer zombie se encuentre en el avión.

Evidentemente, la historia hace aguas por todos lados. No soy un experto en vuelos, pero imagino que no debe ser nada fácil facturar en un vuelo comercial un contenedor con etiquetas de peligro biológico, acompañado de un tipo con un subfusil y un traje anti contagio. Los diálogos no son nada de otro mundo, y la trama no da más de sí, porque en un avión repleto de zombies, sin ningún lugar donde escapar, el hilo argumental es sencillo. Obviando todo esto, Flight of the Living Dead resulta entretenida, con momentos delirantes, como la monja encomendándose a la oración, o el hecho de que los muertos vivientes tengan una enfermiza obsesión por morder gargantas.

Podrían haber gastado más hemoglobina, y lucido más violencia gratuita y gráfica. No hubiese estado mal, pero es lo que hay, y como a estas alturas lo que importa a los fans del género, servidor el primero, es pasar un buen rato viendo a zombies acorralar gente, aquí está servido. Entretenida.

Sobre el autor

Licenciado en el arte de apoyar el codo en la barra de bar. Comencé la carrera de la vida y me perdí por el camino, dándome de bruces con el rock and roll. Como no pude ser una rock star, ahora desnudo mi alma cual decadente stripper de medio pelo en mi blog, Motel Bourbon.

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *