Crítica de la película La Gran Estafa Americana, de David O. Russell

Publicado el 02/02/2014 | por Perem | Cine
Valoración
70

LGR2Un total de 10 son las nominaciones a los Oscar que ha conseguido La gran estafa americana, la nueva película de David O.Russell tras su espectacular El lado bueno de las cosas, sin tener en cuenta que tres, si no voy equivocado, fueron los Globos de Oro que semanas atrás cosechó en la pasada gala de la Asociación de la Prensa extranjera en Hollywood.

10 nominaciones, algunas de las cuales pertenecientes a los premios gordos, es decir, mejor película, mejor director, actores principales y actores de reparto, son las cosechadas por el que parece que en estos momentos es el niño mimado de de Hollywood, y es que esto del cine en los EEUU parece que se mueve por modas. No hace tantos años la moda era reconocer cualquier cosa que llevará el nombre de uno de los actores más sobrevalorados que ha visto el planeta como es Tom Hanks, y ahora le toca el turno al amigo O. Russell y su corte de actores fetiche. Sí, desde aquí hace un año se cantaban las excelencias de su anterior película y del justo reconocimiento a la misa ya que estábamos ante un producto fresco y natural que no tenía más pretensiones que plasmar una simple historia de encuentros y desencuentros. Una historia en la que los protagonistas eran simplemente las historias de sus protagonistas, pero ahora en esta nueva película el director, una vez ya goza del reconocimiento necesario no duda en pisar el acelerador a fondo a sabiendas que cualquier cosa que haga va a ser tenida en cuenta , y vaya si lo ha sido ya que lo peor que le podía pasar son esas diez nominaciones porque ves a saber de lo que puede ser capaz a partir de ahora.

La gran estafa americana no es una mala película, pero tampoco, exceptuando tres o cuatros momentos, no pasa de ser una cinta mediocre que necesita un metraje excesivo para contarnos una simple historias sobre un par de estafadores. Un metraje excesivo que se alarga innecesariamente en su primera media hora donde el director se dedica a presentarnos a los jugadores de la partida a la que vamos a asistir y a como se ha llegado a esta situación.

Una primera media hora que ya nos basta para ver que las verdaderas nominaciones merecedoras de la película son las que hacen referencia al estilismo, peluquería , y sobre todo a la espectacular banda sonora hecha a base de retales de grandes éxitos de los setenta, y es que si algo bueno tuvieron los setenta fue su banda sonora, cosa que no puede decirse de su particular estilismo visual que tuvo su mayor representación en la moda masculina que en aquellos años causo furor y ahora ese furor se transforma en sonrojo.

Y pasada la penosa primera media hora inicial la película ya, sin ningún tipo de miramiento pilla velocidad de crucero en una trama que nos va a llevar en lo que se supone un final espectacular con un giro de la historia digno de un mago de la creación, pero que no pasa de ser casi tan vacío como todo lo que acontece hasta llegar al mismo. Una historia llena de largos diálogos, la mayoría vacíos que solo se salvan gracias a algunas actuaciones sobresalientes como la de la pareja protagonista en la que destaca el buen hacer del siempre magnifico Christian Bale que aquí tiene que lidiar encima con la pinta con la que ha sido dibujado su personaje, sin duda una complicación añadida a un personaje que tiene que nadar dentro de vacío por la que la película transita en varios momentos de la misma, y de la no menos espectacular, en todos los sentidos de la palabra, Amy Adams. Mención también merece la otra pareja protagonista, la misma que se salía en El lado bueno de las cosas, pero que, tal como pasa con O’ Russell, parece que el actual Hollywood los ha acogido con los brazos abiertos para convertirlos en actores de moda, y si bien el algunas veces irritable Bradley Cooper se va a ir de vacío en la próxima gala, la más que sobrevalorada Jennifer Lawrence va a conseguir su segundo Oscar por una actuación que, por mucho que tenga una complicidad especial con la cámara, aquí no pasa de correcta y ni mucho menos es comparable a la de Lupita Nyong’o en 12 Años de Esclavitud.

Podríamos hablar de que va la trama sobre esta presunta gran estafa en la que unos cuantos políticos va a acabar con sus huesos en la cárcel, y de todo el desfile de excesos setenteros que a lo largo de las dos hora y veinte minutos de duración van a desfilar ante nuestros ojos, pero lo mejor de la película son los cuatro minutos justos en los que la mirada de Robert De Niro deja a todos, exceptuando a Christian Bale, el único capaz de mirarle a los ojos, en paños menores, junto con la aparición de ese jeque cuyo nombre es Paco Hernandez en uno de lo momentos más hilarantes del filme.

Sí, David O’ Russell con esta Gran estafa americana pretende vendernos un caramelo cuyo envoltorio es capaz de reflejar todo tipo de luces de neón y en el que en su interior se supone que nos vamos a encontrar un praliné hecho a base de intriga, emoción , complejidad, tensión y sobre todo una vuelta de tuerca final que hará que todos nos levantemos de nuestra butaca aplaudiendo al orfebre capaz de diseñar tan hipnótica golosina, pero no nos engañemos, al final nos vamos a encontrar ese típico toffee con leche que tantas veces hemos tenido ocasión de degustar, por lo que es posible que muchos tengamos esa extraña sensación que se tiene alguna vez cuando creemos que hemos sido objeto de una estafa.

Sobre el autor

Titulado en leyes, amante del apasionante mundo de las estadísticas y desde 2007 en la Red con este artefacto llamado RockTheBestMusic. Y sí, Led Zeppelin es el mejor grupo que ha transitado por el Planeta TIierra.

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