Small Jackets – IV . Crítica del disco: Sucio, escandaloso e irresistible.

Publicado el 26/08/2013 | por Edgar Corleone | Reviews
En plena sequía de novedades que me seduzcan, los tiempos del streaming permiten que una fuente fiable de recomendaciones me alerte sobre estos italianos y su delicioso cuarto disco. A los pocos minutos me taladra el cerebro. Un par de semanas después, ya ven. Agua de mayo. Un pepinazo sobre el que no puedo resistirme a juntar cuatro letras.

Se me ocurre describirlos como una mezcla entre los AC\DC divertidos, los Aerosmith más desparpajados y los Stones más guitarreros, pero quién soy yo para etiquetarlo: aquí suenan desde riffes a lo Guns hasta solos a lo Blackmore. Está lleno de brotes creativos divertidos, precedidos por la sirena del inicio. Ya comienza con huracanada introducción de dos minutos, hecha a base de guitarras, bajo, batería y wha wah, nada de arreglos de cuerda digitales. Esto va de amplis al 11, cuerdas rotas y parches resquebrajados.

Coros intercalados entre bombardeados riffes en “Ball N’ Chain”, lo dulcemente recalcitrante de las guitarras de “Black Beauty”, el inicio enlatado de “Trouble Blues” y su endiablada velocidad..La estructura de “What We (Feel)” al estilo Hellacopters y un pequeño tramo absolutamente arrollador de dos minutos con “Heard It On The X” por nombre. Todo muy clásico, directo y festivo. Solos de guitarra que no rellenan, no: son intervenciones eléctricas que valen tanto como todas las estrofas vocales. Versos, por cierto, cantados con tono a lo Steven Tyler y Bon Scott. Y un punto extremadamente Thin Lizzy llamado “Wanderlust” que brilla tanto como las mejores piezas del disco de Black Star Riders, incluso más fresco que aquellos (decentes) recicles.

Hacia el final, antes de que decaiga el ritmo, aparece a pisotones de gigante “Hellraiser”, de ritmo pantanoso, lleno de impurezas. Y por si fuera poco, se permiten el lujo de mezclar riffes jazzies y voz muy Rodgers con un solo de guitarra Blackmore® en “Mama Said”. Si no es éste último el corte más sorprendente, desde luego es el que mejor representa la frescura de ideas que supone “IV”.

Un trabajo fugaz, delicioso, de los que hacían en suecia gente como Hellacopters. Pulidas composiciones, pulido sonido. Ausente relleno y fuegos más reales que artificiales de inicio a fin. “IV”, de Small Jackets va al top 10 anual sin criba que valga.

Sobre el autor

A la música le dedico la mayor parte de mi tiempo, pero aunque el rock me apasiona desde que recuerdo, no vivo sin cine ni series de televisión. Soy ingeniero informático, y cuando tengo un hueco, escribo sobre mis vicios. Tres nombres: Pink Floyd, Led Zeppelin y Bruce Springsteen.

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