Cinco detalles para amar a "Animals" de Pink Floyd

Publicado el 25/07/2012 | por Perem | Pink Floyd

Hoy se me ha ocurrido que la escucha de un disco podría asemejarse a una relación breve de, digamos… un día. Una relación sentimental, independiente a la orientación sexual o el género de los implicados. Dos individuos se conocen, comparten charla, sufren seducción mutua, comparten cama y placer (o no) y pasadas unas horas, se despiden emotivamente.

La cantidad de emociones generadas se acumulan, procesan y recuerdan durante mucho tiempo. A veces, para siempre. Son esos pequeños detalles y breves ocurrencias del azar que se producen durante ese breve periodo de tiempo lo que lo convierten en algo increíble.

La diferencia con respecto a la música es que podemos repetir , y bien es sabido por los que padecen de melomanía que, en algunos casos, solo en el de algunos álbumes privilegiados, la fogosidad, el intercambio gestual, las caricias y los encontronazos cariñosos son diferentes en cada escucha.

He aquí cinco claves que definen mis relaciones musicales espontáneas con “Animals”, de Pink Floyd.

1. El primer acorde de “Pigs On The Wing Pt. 1”.

Primera mirada a los ojos del oyente. Un acorde de Sol mayor acústico que se rasguea alternado con uno Do sucesivamente. Seis cuerdas que suenan a nitidez, a la sonrisa que se luce en la tristeza. Una nota que suena a ironía. Después, Waters recitará, vendrán más acordes y la sencilla melodía vocal seducirá hasta el final como ya lo había hecho el primer acorde, con elegancia. Es el primer ataque a un desprevenido oyente, el primer contacto visual del inocente con los ojos de una mujer fatal sobrada de clase.

2. El súbito cambio de “Dogs”.

Escribo sobre el inigualable parón a los pocos minutos de canción. Hay un muro que se levanta entre el ocultismo e inseguridad inicial de la composición y el primer ataque directo y sin concesión al oyente. Es un segundo escaso de silencio al que sigue un solo de guitarra doblado que abre las puertas de la mente de par en par. Ya con la guardia baja, Gilmour despliega sus armas más afiladas. Cuando el reloj ha avanzado ya varios minutos, la seducción musical ya te ha metido entre sus sábanas, y para mantenerte en calor, el parón se repite. Sudor y calor.

3. El “Ha Ha, charade you are” de “Pigs (Three Different Ones)”.

En un álbum en el que es imposible destacar algo por encima del resto, la totalidad de las canciones forma un punto álgido descomunal. Siempre nos pierde la irracionalidad cuando nos enfrentamos a la pasión, y si alguna vez retrocedo en la escucha, es para repetir el tercer corte. Me pierde su cambiante ritmo, la guitarra de Gilmour y su talking box, la letra, pero nunca me olvidaré al Waters que se rie en la cara de los dirigentes con más distinción que todos sus trajes juntos. Es ese detalle especial, ese gesto que nunca olvidas de esa persona especial y que nadie suplirá jamás.

4. El parón central de “Sheep”.

Aunque el cuerpo instrumental de la canción al completo es el clímax sexual de este breve pero intenso encuentro, es el parón musical que se produce pasados los cinco minutos de canción cuando llegamos a ese momento en el que saboreamos durante unos segundos lo que acaba de ocurrir. Un momento de lucidez entre el desenfreno durante el cual las ideas, las reflexiones y los pensamientos instintivos se agolpan en el desagüe mental. Solo durante un insuficiente momento gozamos de visión global para apreciarlo, pero el parón se acaba, y volvemos a empezar como si todas aquellas sensaciones se fueran a ir para siempre. Los instrumentos en este caso, vuelven a abrazar nuestro vacío. Lo amamos durante algunos minutos más.

5. El último acorde de “Pigs On The Wing Pt. 2”.

Un adiós. Esa creciente distancia entre los labios de dos personas que acaban despedirse. El beso de buenos días que significa mucho más, el “ya nos volveremos a ver”. Un acorde de Sol Mayor similar al que dio inicio al idilio, tocado con un ligero pesar, de arriba hacia abajo, y después, silencio, la soledad de un dormitorio vacío de presencia que huele a pasión. Las ganas de más.

                                                                  Edgar Carrasquilla @Edgar_Corleone para Rockthebestmusic

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Sobre el autor

Titulado en leyes, amante del apasionante mundo de las estadísticas y desde 2007 en la Red con este artefacto llamado RockTheBestMusic. Y sí, Led Zeppelin es el mejor grupo que ha transitado por el Planeta TIierra.

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7 Respuestas a Cinco detalles para amar a "Animals" de Pink Floyd

  1. Anonymous dijo:

    Uno de los mejores discos de PF y lleno de grandes momentos , uno de los cuales puede ser la parte final de Dogs cuando cambian para finalizar la canción. El ultimo disco en que todos remaban en la misma dirección, luego ya vino The Wall bajo el dominio de Roger y ya se presagiaba que aquello no podía durar . Una pena porque tenían todavia un largo camino por delante

    • Hola. No, aqui ya no remaban en la misma dirección. Como en The Wall, Animals es casi puro trabajo de Waters. Gilmour pudo contribuir en Dogs pero Richard Wright fue excluido del proceso creativo, por eso en las grabaciones de The Wall, Wright se hartó de Waters y dejó la banda. Claro, Animals no deja de ser una gran disco de Pink Floyd.

  2. Es un disco que amo profundamente. Una OBRA EN MAYÚSCULAS que supuso la entrada a los submundos de Waters.

  3. Pues estas cosas ya ni las recuerdo. Tendré que refrescar la memoria. Qué gran portada, siempre que la veo.

    saludos

  4. Anonymous dijo:

    los 18 minutos de Dogs ya son suficientes para amar a este disco

  5. Hola. Me gustó mucho tu entrada sobre Animals, me pareció interesante la perspectiva desde la que abordaste cada canción haciendo una analogía al proceso de una relación de un día.

    Quizás “Pigs on the wing (Part 2)” sea como la calma antes de despedirse pero que culmina con un “me gustó lo que ha pasado hay que repetirlo” o hasta un “me quiero quedar contigo y repetir lo que hemos vivido”.

    Sin duda Animals es un gran disco de Pink Floyd, a pesar de los problemas internos que comenzaba a padecer la banda.

    Saludos, que tenags excelene día.

  6. RTHB dijo:

    La verdad es que posiblemente haya muchos detalles, pero, para el que aquí escribe, los 42 minutos del disco forman un único detalle que lo hace un disco de proporciones monumentales. Detalles? Posiblemente del minuto 3 al minuto 6 de Dogs o del 14 al final…. momentos en los que Gilmour se sale, y es que Dogs está a la misma altura que el Shine, pero es que todo lo que viene después sigue estando en un nivel altísimo. Sí antes el Wish tomó el relevo del Dark, que a su vez tomó el relevo de …. hasta llegar a The Wall, y curiosamente a cada relevo, el bueno de Roger iba subiendo de galonees hasta que el inventó estalló en mil pedazos, pero a cada vuelta de tuerca de Waters ahí estaba Gilmour, y por mucho que la concepción de Animals sea made in Waters, los momentos de mayor grandeza del disco coinciden con la aparición, en algunos momentos brutal, de Dave, y es que de la misma manera que no se puede concebir un Zep sin Plant y Page, lo mismo pasa con Pink Floy, la dupla Waters/Gilmour es marca de la casa, y es indivisible, y por mucho que el The Wall 2011/2012 de Waters haya arrasado y sea la gira con más recaudación, se nota, y mucho, la falta de Gilmour, pero esto es materia para otro tipo de debates, y ahora toca centrarse en esta monumental obra de arte llamada Animals.

    Por cierto, felicidades por la entrada.

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