Led Zeppelin – El camino hacía el fin del mejor grupo que ha visto el Planeta Tierra

Publicado el 25/06/2012 | por Perem | Led Zeppelin

Hace ya algunos años, Pedro12, un buen amigo de esta casa nos obsequió con una tanda de cinco entradas en la que, bajo el título de El largo camino hacía Led Zeppelin, nos hizo una buena radiografía de los hechos que acabaron desembocando en la creación del mejor grupo que ha pisado el Planeta Tierra, sí, muchos podrán decir que esto no es más que una simple apreciación personal del que aquí escribe, aunque algunas de las encuestas realizadas en los últimos tiempos, más o menos, van en la misma dirección, pero tampoco se trata ahora de entrar en viejas polémicas.

No, ahora los tiros van en otra dirección, y si en un ya lejano 2009 Pedro12 se encargaba de explicarnos a la perfección como cuatro, perdón, cinco, personalidades y egos diferentes consiguieron conjuntarse en una maquinaria perfecta que transformó el mundo del Rock, ahora, tres años después, Aitor, otro viejo amigo para el que aquí redacta, y “enemigo intimo” para otro que de vez en cuando se cuela por esta casa, hace unas semanas publicó uno de sus espectaculares post en el que profundizó sobre los últimos años de Led Zeppelin y la trayectoria que hizo que el grupo estallase en mil pedazos tras la muerte de Bonzo.

La radiografía sobre los últimos años del grupo, y el análisis de los dos últimos trabajos del grupo es, simple y llanamente brutal, y en algunos pequeños detalles se podrá estar en desacuerdo, pero, una vez más, la pluma de uno de los mejores talentos jóvenes de la actualidad, disecciona lo ocurrido en aquellos tumultuosos años de esas dos obras maestras absolutas como son el Presence y el ITOD, sí, muchos pensarán que no es para tanto, pero ambas obras, Carouselambra, incluidas, Mr. Bitelino, merecen un mayor reconocimiento del que el paso del tiempo les ha otorgado. Lo he dicho por activa y por pasiva, pero un disco que contiene el Achilles Last Stand, el Nobody’s Fault But Mine, el Tea for One, si olvidarnos del For Your Life, solo puede catalogarse de obra maestra.

Pero sí en el 2009 el protagonismo era para Pedro 12, ahora, en este 2012, a la hora de hablar de El Fin de Led Zeppelin, simplemente hay que dar un vistazo a lo escrito por Aitor en su blog:

El Fin de Led Zeppelin

“I dare not drink before a gig because I’ll get tired and blow it. So I have to sit drinking tea in a caravan” – John Bonham, descomunal pero con estilo.

Led Zeppelin fueron parte de la Historiadel siglo XX. Y en 1975 eran algo de otro planeta. Probablemente nadie ha vuelto a estar a ese nivel, ni vuelva a estarlo. En efecto nunca eso de llamar “dioses” a cuatro peludos fue más acertado. 1975 era su año. O eso parecía. Lo fácil sería hablar del Physical Graffiti, decir que es el mejor doble de todos los tiempos, que es el más monstruoso y descomunal, que ver a Jimmy Page en Earl’s Court tocando In My Time Of Dyinges una de esas cosas que nunca olvidas. Por eso sería más interesante hablar de Presence, cuando el pacto con el Diablo de Led Zeppelin empezó a desmoronarse y a verse salpicado por tragedias que por otra parte no hacían más que aumentar la leyenda. Physical Graffiti puso de acuerdo a todo el mundo en el hecho de que era una obra maestra de dimensiones que no volvieron a verse. Sólo con escuchar su nombre sientes algo. No había nadie en1975 a ese nivel. Lo debatible sería si hubo alguien antes o después a ese nivel de rock ampuloso, elefantiásico, acojonante. Las ventas fueron acordes. Si seis años atrás ya eran una máquina de hacer dinero, para mediados de los 70′ generaban unas cifras que dejaban en ridículo al resto, con la excepción de los Stones, los Who y en América Aerosmith y pocos más. El plan de Peter Grant, Jimmy Page y compañía era llevar a cabo la gira más ambiciosa de Led Zeppelin, reventando estadios por Estados Unidos, Japón y Australia durante el otoño de 1976, pero antes darían cinco noches en Londres las cuales serían grabadas y que ahora podemos disfrutar regusto nuestro en Earl’s Court, agotando las 45.000 entradas en segundos. El grupo estaba exultante y Page y Plant se fueron con sus familias de vacaciones al norte de África y el Egeo, y entonces empieza la tragedia griega que fueron los siguientes cinco años, hasta la muerte de Bonham. Mientras Plant conducía por Rodas con Maureen, sus dos hijos y la hija de Page, perdió el control del coche y si bien los críos salieron ilesos su mujer pasó semanas en el hospital y Plant estuvo meses en silla de ruedas.

Las cosas no volverían a ser lo mismo, y Presence es la consecuencia de aquel accidente y el augurio de lo que pasó entre 1976 y 1980. Si antes Led Zeppelin inspiraban temor y sus discos te permitían entrever la oscuridad y el mal, ahora compartían esa sombra maldita contigo, eso es Presence, un trabajo doloroso y torturado, y por eso desde luego es el último disco que alguien que no ha escuchado a Led Zeppelin debería tener porque lo más probable es que se sienta terriblemente extrañado tras leer por tantos sitios que Led Zeppelin fueron el grupo de rock más glorioso de todos los tiempos y encontrarse aquí una obra tan buena como áspera. Page y Plant se reunieron una temporada en L.A. huyendo de los impuestos británicos y replanteándose el futuro tras la fallida gira que nunca llegó a realizarse, componiendo las canciones entre ambos sin contar con Bonham ni Jones, y es que por aquel entonces Page aún no estaba hundido en la heroína ni parecía un cadáver andante. Con las canciones listas, el disco se grabó en los Musicland de Múnich en apenas un mes con Plant todavía sin poder caminar, y se esperó hasta marzo de 1976 para publicarlo, siendo recibido de una manera mucho más fría por unos fans que no entendían muy bien el giro hacia un sonido más oscuro pero menos misterioso y una crítica que como siempre les tenía ganas, más si cabe tras el abrumador triunfo de su anterior trabajo. Achilles Last Stand apenas recordaba a No Quarter por su atmósfera asfixiante, pero sus más de diez minutos la convertían en un constructo mucho más ambicioso sin dejar de ser demoledora, con una cascada de guitarras superpuestas que van galopando sobre una de las mejores interpretaciones de Jones y Bonham, especialmente del batería que da una intensidad terrible en un tema tan apocalíptico y solitario mientras Plant canta agonizante -Y casi lo estaba al cantar en su silla de ruedas sin poder respirar- “Wandering & wandering, what place to rest the search The mighty arms of Atlas hold the heavens from the earth“.

For Your Life, ambientada en el decadente mundo cocainómano de L.A. de mediados de los 70′, además de tener a un enorme Jones, es una de las grandes joyas desconocidas del repertorio de Led Zeppelin, llena de cambios de ritmo y recovecos, serpenteando durante más de seis minutos con Page de nuevo descargando varias guitarras una encima de la otra aunque más sueltas en una pieza casi improvisada sobre la marcha, con unos tres últimos minutos fabulosos en los que no sabes nunca qué va a pasar. Royal Orleans por el contrario es un corte breve que recuerda a los experimentos del Houses of the Holy, casi funky pero un poco artificial y muy extraña para el que quiera meterse en el universo Led Zeppelin, aunque la historia en la que Jones conoce a un travesti amigo de Richard Cole -Encantador delincuente protector del grupo- y terminan incendiando la habitación del hotel en el que estaban fumando un porro bien merecía tener su canción. Desde luego se queda pequeña anteNobody’s Fault But Mine, el otro gran clásico del disco junto a Achilles Last Stand. Volviendo al blues rock tórrido y espeso que hizo de ellos las mayores estrellas de rock de la época, gracias a la harmónica de Plant y por supuesto al desmesurado estilo y perfección de Page, creando una pieza espectacular con ese solo final cortado por el bombeo de Bonham y esos regodeos vocales que tanto sacan de quicio a los que no terminan de aguantar el registro de Robert Plant. Personas que se pegarán un tiro ante Candy Store Rock y Hots on for Nowhere, dos de las piezas más flojas grabadas por el grupo, en especial la primera, un forzado y antinatural homenaje al rock de los 50′ que no encajaba en el sonido del grupo, cosa que sí hacía y de manera escandalosamente buenaTea for One, séptimo y último tema de Presence. Un tema lento, elegante y con clase, volviendo al sonido de sus primeros trabajos pero con la exuberancia ganada con los años. Sin embargo, la suerte estaba echada para el grupo más importante de los 70′…

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Sobre el autor

Titulado en leyes, amante del apasionante mundo de las estadísticas y desde 2007 en la Red con este artefacto llamado RockTheBestMusic. Y sí, Led Zeppelin es el mejor grupo que ha transitado por el Planeta TIierra.

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5 Respuestas a Led Zeppelin – El camino hacía el fin del mejor grupo que ha visto el Planeta Tierra

  1. Edgar^^ dijo:

    Muy interesante artículo. La historia es harto conocida, pero el setilo crepuscular le da el punto original.

  2. No puedo sino admirar y arrodillarme ante el autor de ese post.

  3. Mr. V. dijo:

    Uhhh…. admirar y arrodillar,pero no queda claro a que autor se refiere…Uhh. señor administrador de esta santa casa, que conociendo al #39 ves a saber por donde va…….

    Se saluda a este tal Edgar, que parece buen tío, y a usted.

    El #39….. ya sabe aquello de:

    Un saludo…. o no.
    Mr.V no perdona

  4. Peter Allman dijo:

    Joder Perem eres el más grande sin comparaciones jejeje. Muchas gracias, el hecho de haber salido en esta gran casa es síntoma de haber realizado algo bueno.
    Thanks Godfather!!

    P.D.- el reportaje de Aitor es esplendido. Muy buen reportaje sobre el final de la banda de Led Zeppelin.

  5. RTHB dijo:

    No lo dudes Peter, ya sea en esta casa o en la tuya o donde estés en un futuro, siempre realizas un muy buen trabajo. Ya sabes que eres una de las grandes voces autorizadas sobre el Universo Allman como también dentro del mundo del Jazz. Y sí, Aitor tiene ese DON de tener claro lo que quiere decir, y de que manera expresarlo.

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