Hardcore Superstar – Madrid, Sala Live, 18/05/2012: Setlist y crónica del concierto.

Publicado el 20/05/2012 | por Edgar Corleone | Setlist

Estoy cabreado porque una de mis bandas favoritas, quizás la que de mejor forma goza actualmente, sólo rockeó durante una hora y cuarto. Una banda joven, con ya una discografía envidiable y una sala totalmente entregada. 75 minutos que dieron para trece canciones, y a casa. 25 € de entrada en taquilla, algo que estoy seguro a nadie dolió hasta que la banda se despidió definitivamente del escenario y de su adorador público. También confieso que estoy contento. Se debe a que Hardcore Superstar están en su mejor momento y tuve la suerte de disfrutarlo en mi ciudad.

Los discos de Hardcore Superstar son fiesteros, son punk, son agresivos y son melódicos. Es la única banda que me hace disfrutar tanto con esa mezcla que tan bien cocinan. Ir a un concierto suyo es asistir a una fiesta del Rock N Roll, del alcohol, las mujeres y los riffes matadores. Ya lo sabía, pero el 18 de Mayo acudí a la Sala Live a ver a la misma banda que me dejó con la boca abierta hace un par de años, presentando “Beg For It” y salí con la mandíbula desencajada a causa del cabreo y la impresión que provoca su arrollador directo. La rabia contenida es expulsada de sus cuerpos con chulería, melodías y estribillos cantados junto con el público.

El malestar mental por no haberme sido posible ver a Katana se me pasó con los primeros acordes de “Sadistic Girls”, y se desvaneció con los estribillos de “Guestlist”, ambos cortes de su último y atronador “Split Your Lip”. Dos cortes de estribillos épicos, que hablan de rock, tipas duras y camerinos. La banda arrasó desde el primer momento, con un sonido muy bien equilibrado (por mucho ruido que hagan, son solo cuatro tipos a ecualizar), y un Joke completamente desbocado y afinando todo grito que salía de sus maltratadas cuerdas vocales. Un torrente de front-man por el que sentir admiración. Pero el resto no se queda atrás en cuanto a carisma se refiere. Vic Zino y sus continuas humorísticas gesticulaciones hacia el público, Martin Sandvik y su tímida sonrisa, y el otro desatado de la banda, Adde a la caza y captura de protagonismo tras los parches, son todo un espectáculo sobre el escenario. La música de hardcore Superstar es 50% actitud, y a estos tipos les sobra.

Con el público en el bolsillo, dando descanso a Jocke siempre que lo necesitaba, atacaron con los que ya son sus clásicos por excelencia: “Kick On The Upperclass”, “Medicate Me”, “Dreamin’ In A Casket” y “Wild Boys”. Al fondo, Adde golpea la batería como si de romperla tratara, cual Tommy Lee. La Gibson de Zino cruje de distorsión, y no se echan en falta las tantas que suenan en estudio mientras el bueno de Sandvik aporrea su bajo como si le fuera la vida en ello. Por todo ello, esos temas hacen temblar los cimientos de cada sala que pisan. Porque tocan a volumen potente, y porque tocan con cojones.

¿Que ocurrió después? Que nos pusieron los pelos de punta con una preciosidad como es “Run To Your Mama”, que interpretaron “solos” Vic y Jocke sobre el escenario. Pero aparte de sus labores, lo más impresionante fue cantar la letra junto con el resto de la sala cuando Jocke nos pasaba el micro. Una canción muy emotiva que se torna más emocionante cuando una centena de personas canta contigo mientras ves sonreir a unos músicos que tanto admiras gracias a la entrega de sus fans. Una de esas experiencias que dejan poso para meses.

Sin que nadie se lo pudiera creer, el fin se acercaba con “Someone Special”, “Liberation” y “My Good Reputation”, mucho más coreadas estas dos últimas mientras Jocke no paraba de agradecer y palidecer con lo atronador de los gritos de los asistentes. Y de repente, se habían ido. Las quejas sustituyeron a los coros, y el desconcierto al subidón de adrenalina. Dejo a la imaginación del lector los comentarios que se escuchaban por allí, bien previsibles. Normal.

Claro, salieron inevitablemente y prendieron fuego al escenario con “Moonshine”. De nuevo adrenalina desbordada, y gargantas presumiblemente destrozadas al dia siguiente. Y entonces Jocke comienza a subir chicas al escenario, y nos cae encima el gran trallazo de su último disco, la hímnica “Last Call For Alcohol” coreada de nuevo por toda la sala, con un Vic subido a una plataforma para poder tocar a gusto dada la cantidad de gente que ocupa el escenario y con un Jocke a punto de bajarse del mismo por falta de espacio. Brutal final de fiesta al que se sumó “We Don’t Celebrate Sundays”, la inmortal declaración de intenciones de Hardcore Superstar. Genial colofón, si, pero tuvo un fallo: ocurrió demasiado temprano.

Es aquí cuando mi opinión se divide en dos y toca hablar de dualidades: ¿conciertos largos y menos frenéticos, o cortos y adrenalíticos?. No veo por qué elegir. Sino, que les pregunten a Slayer, o a Lamb Of God. Esta claro que son jóvenes y derrochan energía. Sus cuatro últimos álbumes cabalgan, para mi gusto, entre el notable y el sobresaliente, y tienen ya una gran cantidad de canciones para el directo. Sino tocan más es porque no quieren. Y eso enfurece cuando tanto te gusta la banda, cuando compruebas cuán bien lo hacen sobre las tablas, y como son capaces de echarse una botella de agua unos encima de los otros y sonreír en lugar de cruzarse la cara a puñetazos como lo habrían hecho Keith Moon y Pete Townshend en sus mejores tiempos. Un buen rollo en el escenario lejos de egos y excesivo éxito.

Un fuerte tirón de orejas, por vagos y por descuidar a los fans que se portaron tan bien como ellos. Teníamos energía para otra hora más como mínimo. Aplauso por el resto puntos de actitud y por sonar tan abrasadores. Desde luego, mi actual desdoblamiento de de opinión me obliga a repetir en su siguiente visita, pero no me extrañaría que en nuestro próximo encuentro el público se viera reducido. Se lo tendrían merecido.

Set list:

Sadistic girls
Guestlist
Kick on the upperclass
Medicate me
Dreamin’ in a casket
Wild boys
Run to your mama
Someone special
Liberation
My good reputation
——–
Moonshine
Last call for alcohol
We don’t celebrate sundays

Sobre el autor

A la música le dedico la mayor parte de mi tiempo, pero aunque el rock me apasiona desde que recuerdo, no vivo sin cine ni series de televisión. Soy ingeniero informático, y cuando tengo un hueco, escribo sobre mis vicios. Tres nombres: Pink Floyd, Led Zeppelin y Bruce Springsteen.

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