Diez series americanas necesarias – Cómo disfrutarlas, qué ofrecen, y qué piden. Parte III

Publicado el 19/04/2012 | por Edgar Corleone | Cine

Tercera parte de la serie de artículos. En esta ocasión, recomiendo un espectacular drama bélico que influyó muchísimo en la forma de hacer televisión americana, tirando de un presupuesto realmente elevado. Por otra parte, la que yo calificaría como la serie más emotiva jamás hecha, sin dramatismo barato y dejando a un lado los “culebronismos”.

5. Band of Brothers

Steven Spielberg se reunía con Tom Hanks e ideaban producir una serie basada en la segunda guerra mundial que siguiera la estela creada por la excelente “Saving Private Ryan”. Fueron diez capítulos, producidos por ellos mismos, que seguían los pasos de la compañía “Easy”, contando con rigor histórico y testimonial sus andanzas reales a lo largo de la Segunda Guerra Mundial.

“Brothers In Arms” comienza y finaliza sus capítulos con breves extractos de las entrevistas con los veteranos de la compañía que seguían vivos en el momento de concepción de la serie. Entre medias de las mismas, se nos muestra una mezcla de documental, drama y acción bélica espectacular a través de la que se narran diferentes batallas, viajes y hechos que sufrió la compañía a lo largo del conflicto. El resultado es posiblemente la mejor representación audiovisual de la segunda guerra mundial que se haya hecho jamás.

Qué ofrece:

– Una recreación extremadamente espectacular de las batallas en la que mandan la crudeza y el realismo.

– Un acercamiento muy humano a un grupo real de soldados. Digamos, una dramatización de lo que podía haber sido un documental entre tantos. Aquí la historia se convierte en duro espectáculo de sonido e imágenes increíbles, sin descuidar el guión.

– Gran cantidad de momentos inolvidables a lo largo de diez capítulos (lo que la hacen fácil de disfrutar) cuya intensidad no deja de crecer hasta el final. Imágenes que se graban en la retina por siempre, para bien o para mal.

Que necesita:

– Duro estómago y entereza por parte del espectador. La serie estremece y revuelve las tripas, y no solo a causa de la sangre. La crudeza de la guerra, la perdida de cordura de los soldados o las mutilaciones, se muestran aquí sin miramientos, sin escatimar en recursos o descaro. Es una serie para adultos que quieran ver la verdad de una forma entretenida, cual película larga, pero para ello hay que tener cuerpo.

– No gustará a quien no tenga un mínimo de interés en el conflicto, en el pasado reciente de la humanidad, o en comprobar hasta donde puede llegar el ser humano en condiciones extremas. Aun teniendo momentos divertidos, y emotivos, son los menos. Es una serie emocionante, y muy dura. No es divertida.

6. Six Feet Under

“Six Feet Under” es mi serie. Quizás no mi favorita, pero si la que más hondo me dejó clavada su espina.

Cuando le hablas a alguien de que la historia de una familia que posee una funeraria en casa como negocio familiar, cuyo padre muere en el primer capítulo, dejándole el negocio a su disfuncional parentela, te ha marcado para siempre, te llevas una cara de “¿Te has tomado las pastillas?” como mínimo. Hay que verla para saber de lo que hablo.

A Nathaniel Fisher lo mata el tabaco. Se enciende un pitillo mientras conduce, y debido al descuido, un autobús se lo lleva por delante. Tiene una mujer que le pone los cuernos con un peluquero pijo, una hija adolescente que no sabe que hacer con su vida, un hijo gay que no ha salido del armario con más de treinta años, y otro hijo que trabaja de pizzero fuera del estado. La muerte de su padre les reunirá de nuevo, y tendrán que coger el toro de su vida por los cuernos repentinamente mientras su padre, a modo de conciencia, les critica continuamente.

Qué ofrece:

– Una muerte absurda y casual en cada capítulo como inicio: una muerte que a ojos del espectador, parece estúpida, pero que podría ser la de cualquiera de nosotros. Sus allegados acudirán a la funeraria de los Fisher, y a cada uno de ellos le afectará de una forma distinta.La serie utiliza de excusa la muerte para hablar abiertamente de la vida misma.

– Los personajes más humanos de la historia de la televisión. Todos ellos tienen complejos, cambios de humor repentinos, “prontos”, “cruces de cables” y “piradas de pinza”, y nos lo creemos tanto como nos vemos reflejados en todo ello. Generan las situaciones más emotivas, y las más absurdas que se puedan imaginar. El reparto es inolvidable, con actores en estado de gracia que nunca encajarán mejor en un personaje.

– El mejor final que se le puede dar a una serie de televisión. Por ello, hay que ver las cinco temporadas, y vivir con todos sus protagonistas ese gran trozo de sus vidas se nos narra con tal detalle, y que finaliza de una manera tan emotiva que es condenadamente imposible contener las lágrimas.

Que pide:

– Abrirse a su propuesta inicial y a un humor negro que es difícil de interpretar. Aunque esta serie puede compararse a “American Beauty”, compartiendo creador, es muy diferente a todo drama visto anteriormente. A no todo el mundo le hace gracia que las tuberías del desagüe de la sala de embalsamamiento se atasquen y la sangre brote por cada grifo de la casa, por ejemplo.

– No asustarse ante la gran cantidad de capítulos. Siendo una serie dramática, el espectador puede pensar que estamos ante un culebrón de sobremesa, y nada más lejos de la realidad. La propuesta es tan original que es difícil de creer, y hay que dejarse llevar.

– Perspectiva. Lo chocante de las situaciones planteadas en cada capítulo requiere de cierta asimilación cuando se comienza a ver la serie. Que un adolescente le pida a su novia “que le chupe los pies” no es algo que veamos en cualquier drama, pero si es algo con lo que podemos encontrarnos cuando menos nos lo esperemos en nuestra vida, porque haber, en el mundo hay de todo. En “Six Feet Under”, también.

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Sobre el autor

A la música le dedico la mayor parte de mi tiempo, pero aunque el rock me apasiona desde que recuerdo, no vivo sin cine ni series de televisión. Soy ingeniero informático, y cuando tengo un hueco, escribo sobre mis vicios. Tres nombres: Pink Floyd, Led Zeppelin y Bruce Springsteen.

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Una respuesta a Diez series americanas necesarias – Cómo disfrutarlas, qué ofrecen, y qué piden. Parte III

  1. Logan y Lory dijo:

    Dejando predilecciones aparte, sin duda buenas propuestas las que nos haces. Es el trabajo bien hecho lo que engancha a este cine.

    Un abrazo.

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