Stake Land – Un viaje de iniciación entre mentes enfermas y cuerpos sin alma.

Publicado el 13/06/2011 | por Perem | Cine

¿Quieres una película de vampiros relativamente reciente, facturada a la vieja usanza?, no lo dudes, vuelve a visionar “Vampiros de John Carpenter” con el inigualable James Woods como el gran cazador de estos seres de colmillos afilados.  No, Stake Land, no va de eso, por lo que si esperas algo parecido, mejor que mires otra cosa. ¿Quieres una película con cantidad de zombies intentando alimentarse de pobres y asustadizos humanos? Tienes mucho por elegir; las opciones son varias y variadas y tu elección dependerá un poco de tus gustos personales, unos te aconsejaran “28 días Después”, otros  que vuelvas a visionar las aventuras de esa Alice en “Resident Evil”. No, Stake Land, no va de eso, por lo que si esperas algo parecido, vas equivocado.

, en Stake Land, a  lo largo de su visionado, no lo dudes, vampiros con un aire ciertamente zombie vas a ver. No esperes que te aparezcan ni Bill Compton ni  Eric Northman, , esos tipos de vampiros solo existen en True Blood y son propiedad particular de Sookie Stackhouse. Aquí estos seres son más parecidos a los de Walking Dead. Pero, no, Stake Land, en el fondo, no va de eso. Stake Land realmente no es un producto original en si. La película de Jim Mickle bebe de algunas fuentes bastante reconocibles. Una más lejana en el tiempo podría ser Mad Max, la otra, mucho más cercana, es sin duda The Road. Ambas tienen como trasfondo un mundo post-apocalíptico en el que el ser humano deambula en busca de una mínima esperanza.

En The Road en ningún momento se explica cual ha sido el desencadenante del apocalipsis. No hace falta, ya que, tal como comentamos en su momento,  eso nos sirve para el viaje de iniciación a la supervivencia en la que se enfrasca el Padre con tal de dotar de un futuro a su hijo. Y eso mismo se cuece en Stake Land. El viaje de iniciación de Martin se inicia en los primeros planos de la película, justo cuando su familia es masacrada por ese ser de ultratumba, solo que en este caso es el Señor quien decide iniciarlo.

En The Road, el mar, el sur son la esperanza, aquí, por el contrario, es el norte a donde se dirigen, pero el camino a seguir es el mismo, un camino lleno de espinas donde, de nuevo, el hombre y los fanatismos religiosos, van a ser sus obstáculos mas importantes. Al fin y al cabo, los vampiros se mueven por instintos primarios y no tienen la capacidad de pensar, lo que les hace vulnerables. Otra cosa es cuando son utilizados por mentes enfermas, por mentes, que una vez más, en nombre de su Dios son capaces de traer la oscuridad y el horror. Posiblemente este sea uno de los puntos fuertes, y a la vez donde chirría más la película. El trato de La Hermandad tiene sus puntos fuertes y espectaculares aunque se me antoja que solo de una mente malsana se le puede ocurrir el detalle de ese lanzamiento desde helicópteros que podemos contemplar en directo, o ese lanzamiento desde aviones que es explicado, pero a la vez la figura de Jebedia Loven y su intento de venganza, sin duda, consigue romper con la tónica general de la película, aunque esto le sirva a Jim Mickle poder dotarla de unas imágenes más efectivas.

De esto va Stake Land, de mentes enfermas, de fanatismos religiosos, de la soledad del ser humano, de la lucha por una mínima esperanza, de la fragilidad de ese ser que se cree superior al Planeta y de los temores que envuelven su existencia cuando la oscuridad lo invade, de que en esa situación limite poco importa el sexo, la raza y el estado, ahí todos se convierten en parte de una manada y cada uno sabe bien cual es su papel en ella.

Cielos grises, lluvia constante, canibalismo, hordas deambulando en busca de comida, actos sangrientos con tal de saciar el hambre y la sed para cubrir las necesidades mas básicas del ser humano, a ello se reduce el mundo que los rodea, hostilidad, desconfianza…… todo esto encontrábamos en The Road, y mucho de ello tenemos también en Stake Land,  pero Jim Mickle se guarda una carta escondida en la chistera. No en vano es el mejor instrumento musical, junto con el Violín, que el ser humano ha sido capaz de crear. Ese piano que a lo largo de casi toda la película nos acompaña, consigue realzar todavía más ese mundo de oscuridad y horror, por lo que es merecedor de una mención especial.

Martin, es quien nos va contando sus vivencias pero, sin duda, la figura principal de la función es El Señor. Sí en The Road era el Padre, nunca supimos su nombre, tampoco era necesario, magnificamente interpretado por Viggo Mortensen el encargado de dotar de una esperanza al Hijo, aquí es la figura de el Señor, tampoco sabemos más y no tenemos necesidad de ello, también interpretada de forma magistral por Nick Damici, es quien se encarga de llevar a Martin al New Eden y de partir cuando su tarea ha terminado.
De esto va esa Tierra de Estacas, aunque esta reseña no estaría completa sin hacer una mención especial a la que hace unos años, demasiados, diese vida a esa inolvidable Rachel en esa maravilla llamada “Único Testigo”. Han pasado casi treinta años, pero Kelly McGillis sigue siendo tan grande como entonces y, como no podía ser de otro modo, borda su papel.
The Road es merecedora de un 9.
Stake Land es merecedora de un 8.

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Sobre el autor

Titulado en leyes, amante del apasionante mundo de las estadísticas y desde 2007 en la Red con este artefacto llamado RockTheBestMusic. Y sí, Led Zeppelin es el mejor grupo que ha transitado por el Planeta TIierra.

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4 Respuestas a Stake Land – Un viaje de iniciación entre mentes enfermas y cuerpos sin alma.

  1. ÁNGEL dijo:

    Bueno, socio, ya te comenté que seguro que nos ibas a poner los dientes largos, y en mi caso al menos lo has conseguido. También a mí “The road” me gustó (aunque menos que el libro, que es muuuy aconsejable; y encima corto), pero ya conoces mi debilidad (quizá pueril -y quien esté libre de picado ya sabe lo que le toca-) por la trepidante “28 semanas después”, superior (desde mi punto de vista) a su antecesora, es decir, a la americana de Danny Boyle “28 días después”. En fin; creo que este año Fresnadillo se va descolgar con otra gran sorpresita. Ya veremos. De momento, creo que no esperaré mucho para ver a estos vampiros de “Stake Land”. Por cierto, no sé si ya lo he dicho: ¡gran entrada y buena reseña!

  2. Perem dijo:

    No lo dudes, vale la pena pasar un par de horas visionando la película. Ya me contaras que tal.

  3. alcorze dijo:

    La ví y reseñé la semana pasada y me gustó un montón.

    Los vampiros están muy maltratados últimamente y los de ésta película, junto con los de la secta (que son los que de verdad dan miedo) recuerdan en parte a la novela El pasaje de Justin Cronin.
    Creo que esa mezcla postapocalíptica con un clásico del género de terror, como son los chupasangres, está muy bien realizada y promete buenas obras tanto para la literatura como para el cine.

  4. ÁNGEL dijo:

    Muy buena. El parecido con The Road es muy grande. Espero que la cosa no se convierta en un cliché.

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