Black Country Communion 2 – Review (dos maneras de ver un mismo disco)

Publicado el 22/05/2011 | por Perem | Reviews
by Perem

No tengo duda alguna. Si hiciésemos un ejercicio de ficción  y le preguntásemos a Joe cuál es su guitarrista preferido, estoy seguro de que la respuesta no sería otra que Jimmy Page. Tampoco tengo dudas de que si le preguntamos a Jason, la respuesta sería que su padre, Bonzo, ha sido su fuente de inspiración. También creo que Dereck ha bebido mucho de esos caminos marcados por el legendario Jon Lord.  A Hughes no hace falta preguntarle nada, pues apostaría que si le preguntamos cuál es su cantante preferido, la respuesta no podría ser otro que él. Tampoco tengo dudas que, siguiendo con el ejercicio de ficción, le preguntamos a los cuatros miembros de BCC con qué década, musicalmente hablando, se quedan, la respuesta iba a ser que los años 70 serían los elegidos.

La verdad es que tampoco hacía falta realizar dicho ejercicio. Todo lo anterior ya quedaba más o menos claro en el primer disco de Black Country Communion pero, por si había alguna duda, con este BCC 2 acaban de confirmarlo.

También acaban de confirmar, al menos para el que aquí escribe, que, para un próximo trabajo, suponiendo que llegue a existir, tendrán que ponerse las pilas y centrarse más en BCC e ir dejando de lado sus respectivas carreras en solitario. Todo lo que se intuía en el primer disco requiere un esfuerzo de concentración mayor. A estas alturas, tras este segundo disco, se me antoja que todavía no han acabado de asimilar lo que se traen entre manos. Los mimbres están ahí y son lo suficientemente fuertes para que BCC no quede en un segundo plano para ellos. En caso contrario corren el peligro de que al final el experimento vaya a pasar a mejor vida.

El primer disco, Black Country Communion, empezó como una extraordinaria sorpresa y acabó siendo un autentico discazo y, no en vano, se le podía encontrar en numerosas listas sobre lo mejor del año 2010. Y ese BCC2, que nadie lo dude, también podemos catalogarlo de discazo, un disco con mayúsculas, pero la sorpresa es en otro sentido, y si bien la mayoría de temas que lo componen tienen energía y muestran el buen quehacer de esta unión de cuatro grandes músicos, pocas, muy pocas, son las veces que a lo largo de los once temas que componen el disco son capaces de sorprendernos.

Pero vayamos por partes y centrémonos en algunos temas como botón de muestra.

1.- Faithless y Save Me.

De dos temazos de principio a fin podríamos catalogarlos. El primero se alarga a los casi ocho minutos, mientras que el segundo traspasa la barrera de los cinco. Dos temas impecables que bien podríamos considerarlos los máximos exponentes musicales de este BCC2. Dos temas en los que Hughes sigue a lo suyo para demostrarnos una vez más que sigue siendo una de las grandes voces del Rock. Dos temas en los que tanto Jason, Dereck y Joe muestran que son capaces de dominar todos los registros, pero nada es nuevo ahí. Todo es extremadamente perfecto, todo está calculado a la perfección, pero, en demasiadas ocasiones, esa obra de arte llamada Kashmir ha sobrevolado ambos temas.

2.- An Ordinary Son

Sí el BCC1 el gran momento de lucidez de Joe lo podemos encontrar en “Song of Yesterday”, aquí, en BCC2, intentan lograr lo mismo con “An Ordinay Son”. Como si de una repetición de la jugada maestra se tratase, intentan aplicar la misma receta, pero, si ni siquiera Page y Plant fueron capaces de repetir con “Stairway to Heaven”, por mucho que Joe sea uno de los mejores alumnos de Page, difícil lo tiene y si bien este “An Ordinay Son” consigue llegar al notable, lejos, muy lejos se queda de “Song of Yesterday”.

3.- I Can See Your Spirit y Man in The Middle

Extraordinario trabajo de Joe y Jason, de eso no hay duda y, de nuevo Hughes sigue comiendo a parte, pero, y de nuevo vuelve a aparecer un pero, todo el conjunto, empezando por esos riffs de Joe, suena demasiado a Led Zeppelin. De nuevo la figura del maestro Page parece seguir iluminando a Joe. De nuevo todo es extremadamente perfecto, de nuevo todo está calculado a la perfección, pero, en demasiadas ocasionas la figura de Pagey ha sobrevolado ambos temas. Y es que hay mucho de Led Zeppelin en estos Black Country Communion.

4.- Little Secret

Lo siento, pero alguien tiene que explicarme que hace Little Secret en este disco. Sí, Led Zeppelin en su tercer trabajo incluía el “Since” y en el Presence nos obsequiaban con el “Tea”. Sí, Page and Plant aprovechaban cualquier momento para colarnos una maravilla en forma de blues y “Little Secret” bien podría serlo, de eso no hay duda. La estructura es perfecta, el desarrollo del tema no se aparta de lo que marcan los cánones, pero BCC2 no es un disco de Joe Bonamassa en solitario y este “Little Secret” se me antoja que estaría mejor en el reciente disco que acaba de sacar Joe. Quizás la respuesta viene nuevamente en clave de Led Zeppelin, y con el fin de demostrar que el grupo consigue moverse en todos los registros, nada mejor que colocar un blues en el disco. O quizás todo se reduzca a que Joe quiere reivindicarse una vez más y para ello no duda en aprovechar cualquier oportunidad como un blues man. Voces más autorizadas hay en la red para hablar de Blues por lo que solo voy a decir lo que ya he comentado en alguna ocasión; Joe Bonamassa me parece un extraordinario guitarrista pero, no sé exactamente cuál es el motivo, como cantante de Blues no acaba de llegarme.

Las enérgicas “The Outsider” y “Smokestack Woman”, la delicia acústica de “The Battle For Hadrian’s Wall” (de nuevo en algunos momentos LZ han aparecido a lo largo del tema), la más que correcta “Crossfire” y sobre todo “Cold”, tema encargado de cerrar el disco, siguen transcurriendo por la parte alta para dejarnos claro que, de tener una máquina para viajar en el tiempo, el botón a apretar sería el de la década de los 70, pero mejor que no lo hagan ya que ahí se encontrarían con grupos como Led Zeppelin o Deep Purple que los iban a empequeñecer. BCC tienen mucho de ellos, pero tendrán que seguir trabajando duro para intentar transitar por la misma senda que ellos.

Black Country Communion 2 es, para el que aquí escribe, un muy buen disco, pero no consigue transitar por los caminos marcados por su antecesor. Tal como se ha indicado en anterioridad, Hughes sigue dejando claro cuáles son sus credenciales. Jason sigue con un trabajo impecable y por momentos consigue elevar su trabajo del disco anterior, cosa que también sucede con Dereck, al que, en este segundo disco, parece que le han dotado de mayor protagonismo. Mientras Joe, que en BCC1 lo bordaba y conseguía marcarse momentos realmente espectaculares, aquí, en BCC2, parece no rayar a la misma altura, limitándose a cumplir con el expediente y en algunos momentos, como en ese “Little Secret”, parece olvidarse de que su disco en solitario ya está entregado y publicado.

Eso sí, que nadie lo dude: estamos ante un muy buen disco.

by ÁNGEL

Antes de empezar a hacer un análisis general del disco, tengo que decir que no puedo ser de ninguna manera imparcial. La voz tremenda de Glenn Hughes, ese portento que alcanza aún frecuencias imposibles (a su edad), me hace entrar en éxtasis, y esto de hacerte levitar así por las buenas, claro, siempre, se quiera o no, hace subir muchos enteros todo lo que toca (con su varita mágica): lo comprobamos días atrás cuando dimos cuenta de esa actuación-cameo con Rata Blanca. Se trata de una voz que hechiza. Por eso es de ley adelantar que la verdadera protagonista de este disco es esa voz; la voz (del Rock), diría yo: una voz que Glenn ha ido educando y limando en favor de lo bien hecho, llena de pasión, de matices: es un todo. Por supuesto que si esa voz no estuviese bien aderezada por la composición musical, las bases rítmicas adecuadas y cierta complejidad que el rock fue abandonando (en favor de otras virtudes menos lúcidas) en los años 80, el disco solo llegaría a ser un producto mediano. Pero no es así.

Recordaréis que ya puse en lo más alto de mi lista de los mejores discos de 2010 el primer disco de esta banda, y en esto coincidí (que no acordé) con Perem y con algunos otros blogeros del entorno inmediato, y creo que este año el nuevo trabajo de BBC estará también en los primeros puestos. No sé si el primero, porque el año aún nos dará, imagino, gratas sorpresas (más allá de las que ya nos ha dejado), pero el pódium (ya lo adelanto) lo tiene asegurado. Porque creo que nadie puede negar que este Black Country Communion 2 tiene todas las trazas de un clásico de principio a fin: un disco que parece de otra época, de cuando el rock daba sus mejores productos, en aquellos añorados años 70. No todo es Hughes, en todo caso, y la mano magistral de Bonamasa también se ha dejado notar y para mí es algo de agradecer, como también la inigualable y singular de Sherinian en los teclados o Bonham en los tambores y platillos. En fin. Por eso los que tengan la suerte de asistir a ese Azkena estarán de suerte. La cosa promete y pinta más que bien.

El disco comienza potentísimo, con un crescendo que da paso a Hughes, a un ritmo trepidante muy Purple en punteos y teclados (gracias, Sherinian por ser tan Lord, ¿quién te ha enseñado?). “Outsider” es una buena elección, a mi parecer, para abrir este discazo.

El disco continúa girando y envolviéndonos esta vez con un segundo tema titulado “Man In The Middle”, más Rainbow en determinados pasajes. Decir que las guitarras son de órdago es recurrir a lo obvio pues va a ser una constante en todo el trabajo. Decir que la complejidad en la composición, tan variada, y que la producción, sonido y demás son sobresalientes también es acudir a algo innegable. Sin ser uno de los temas que más me llenan, se deja escuchar notablemente.

La guitarra acústica es la que lleva la voz cantante en la tercera canción, “The Battle For Hadrian’s Wall”, una balada de lírico lamento roto a veces por oportunos cambios de ritmo. Los tonos corales a lo Isaak de guitarras de fondo, algo Desire también si se quiere, y muy Purple –como siempre– última etapa, o muy Zeppelin (según se quiera) tienden a la sublimidad y empezamos a entonarnos; de modo que cuando suena el siguiente tema ya estamos a varios centímetros del suelo.

“Save me” comienza muy líquida en las notas de piano, con un tono de tendencia épico-lírica, por el que uno se deja arrastrar de inmediato. La melodía y la voz nos acunan placenteramente, a lo que ayudan los suaves punteos del final y, sobre todo, ese toque moruno (árabe) en los teclados que son los que dan al tema su toque personal. Y otra vez interferencias Purple, Zep y Sabbath que se agradecen. Sin duda, es uno de los mejores temas del disco. Creo que pronto lo veremos recibiendo merecidos elogios.

“Somekestack Woman” es la típica canción de relleno que aporta poco (sin que por ello quiera decir que no me gusta), pero la creo de transición hacia el que, en mi opinión es otro de los grandes temas del disco, “Faithless”. El toque blues-rock es el ideal para esas notas llenas de sentimiento que de la garganta de Hughes emergen a borbotones, impregnando el alma de melancolía. Habrá quien diga que esto es solo retórica, pero se equivocan de plano: y es que desde el aire, desde aquí arriba donde nos encontramos uno solo puede recurrir a vocabulario elogioso y rimbombante. Nuevos toques Purple en los teclados que tienden a lo arabesco, a crear jardines, motivos florales y volutas indefinibles de humo. Este tema es todo un encanto. Así lo siento.

“An Ordinary Son” es relajante y melodioso. Contiene secuencias Zep (ahí es donde recae, a mi entender, su mayor deuda, con permiso de los entendidos). Pero como en todas las canciones de este tipo incluidas en el disco, los tonos lacrimosos son destrozados por cambios de ritmo, timbre y volumen, y son tales mudanzas las que perfilan su singularidad.

“I Can See Your Spirit” es otro tema que no se desprende de las influencias sañaladas, pero no deja de presentarse como algo inflado o hueco, salvado por los punteos y esos teclados tan reconocibles.

Escuchando “Little Secret” uno piensa que Bonamasa no podía despedirse sin dejar su impronta marcadamente blues en uno de los temas. Pero la cosa es que, en su generoso recorrido, se interna de cuando en cuando en frondas más rock, un contrapunto a esa voz tristona de la que el gran Hughes hace gala a lo largo de este esplendoroso disco repleto de matices que desde aquí aconsejo, y que merece algunas escuchas antes de lanzar ningún tipo de juicio demasiado precipitado.

El disco termina con “Crossfire” (que, sin entrar en detalles, es solo un tema más con resonancias Marillion (¿homenaje?)) y esa canción titulada “Cold” que supuso un adelanto de lo que contendría el álbum, una más que digna balada que termina siendo la guinda de este espléndido disco; un disco que quizá no sea sublime sin interrupción y por supuesto no es un disco innovador, pero sí una trabajada obra (maestra) en la que habrían de mirarse algunos grupos actuales carentes de personalidad. Mirar atrás para que el buen rock de antaño nos sirva de referente, a veces (no siempre; ya sabéis que existen ejemplos actuales que emborronan este aserto) puede reportar beneficios sustanciosos. Y el mundo de la música lo agradece. Yo así lo hago.

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Sobre el autor

Titulado en leyes, amante del apasionante mundo de las estadísticas y desde 2007 en la Red con este artefacto llamado RockTheBestMusic. Y sí, Led Zeppelin es el mejor grupo que ha transitado por el Planeta TIierra.

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15 Respuestas a Black Country Communion 2 – Review (dos maneras de ver un mismo disco)

  1. Sharp dijo:

    Buenos y exhaustivos análisis. A mi la verdad me ha encantado. Tras escuchar el primero, tenía esa no se que de que este 2 fuera a ser una decepción, o no estar a la altura. Pero se ha dejado escuchar, vaya si se ha dejado. Tiene temazos, tal vez en parte estoy de acuerdo con lo que dice Perem, pero lo achaco a que no te sorprende tanto una vez has visto lo que han llegado a hacer con el primero.
    Pero vamos: cold, ordinary song, the outsider y muchas más, son grandes temas. “Smokestack Woman” me dio que era en homenaje a AC/DC, los acordes sonaban del estilo. En fin, como dice Perem, a ver que tal si dejasen sus carreras de lado para centrarse en eso, aunque lo veo poco probable. Un saludo.

  2. pedro12 dijo:

    Muy interesante vuestra critica. Ya queda poco para que estén en el Azkena. Y tengo unas ganas terribles de verles jejeje.

    Un saludo Godfather y Ángel!!

    y dos de eso…ya sabes jijiji

  3. bitelino dijo:

    Creo que una vez os había comentado que no me acababan de hacer tilín estos BCC. Bueno, de eso hace tiempo ya, me acabó entrando y a base de bien el primer disco. Ahora después de los pertinentes exámenes tendré que darme a este segundo a ver que tal le va. Igual hay demasiado fanatismo ultra en vuestras revisiones, y demasiada comparación con los grandes de los 70’s que de verdad que no creo que les hagais un gran favor.

    Ya os comentaré a ver que tal. Un saludo a la parte dura de la blogosfera! jeje

  4. luther blues dijo:

    Lo tengo hace rato el primer disco y todavia no lo escuche ,soy muy reacio a los supergrupos ,a Bonamassa lo prefiero en otro campo ,pero despues de leer esta entrada ire por el y despues les cuento
    Un abrazo

  5. Da Muzz dijo:

    Servidor aún no le ha dado las suficientes escuchas para poder emitir un veredicto bien ponderado. Pero lo que he catado me ha dejado muy buen sabor de boca, quizás más oscuro, tanto en composición y producción. De todas maneras me parece una muy digna secuela de su debut, y Derek Sherinian parece tener más protagonismo.
    Un saludo

  6. TSI-NA-PAH dijo:

    Hughes se encargado de la mayoria de los temas y el disco es un poco mas oscuro que el anterior, pero me suena demasiado a disco rapidamente facturado pra poder tener mas repertorio para la gira!(espero que hagan “Burn” aun en esta gira)
    Como bien dices si no se centran en la banda, esto no ira muy lejos!
    un abrazo

  7. Vamos, que el disco en sí está muy bien pero no aporta nada novedoso y ni sorprendente, ésa es la lectura que me hacéis sacar… que no es poco, para mí es suficiente. Mr. V es más exigente que Ángel, supongo que me quedaré en un término medio. Ya me lo estoy bajando y cuando tenga tiempo me lo pondré tranquilamente. Sólo por escuchar a Glenn Hughes es algo que merece la pena.

  8. Pues me está gustando bastante, la verdad.

  9. ROCKLAND dijo:

    Mis primeras sensaciones son buenas. No creo que supere el primer disco pero hay buena materia y siguen a un muy buen nivel.
    A ver que nos depara su actuación en el Azkena.

    Saludos y gracias por esas magníficas reseñas.

  10. Mr. Sabbath dijo:

    Aun no lo he escuchado en profundida, solo de pasada. Y bueno, me parece buen disco, suena muy potente por momentos, y la sombra de Zeppelin sobrevuela muchas partes del disco. Puede que no sea la obra maestra del 2011, pero si creo que esto deja de ser una “superbanda” para ser un grupo autonomo por derecho propio.

    Saludos!!!!

  11. Il Cavaliere dijo:

    No esperaba menos de tí, jajaja.

    Es que se puede ser previsible, con torrija o sin ella…jajajajaja

  12. Perem dijo:

    Vaya, vaya, vaya…… mira quien acaba de aparecer!!!!

    Mr.Torrija acaba de dar señales de vida!!!! Ahora solo falta saber si se trata de una aparición fugaz o, por el contrario, ha vuelto para quedarse!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  13. paulamule dijo:

    Sigo diciendo que me falta algo. No me acaba de convencer y mira que lo estoy escuchando. Con lo que me gustó el primero…
    Salud.

  14. Anxo dijo:

    Con ganas de salga el disco para comprarlo los dos juntitos! jeje!

  15. Anonymous dijo:

    GENIAL REALMENTE GENIAL ES UNA JOYA DETRAS DE OTRA ESTA BANDA ES UN REGALO PARA LA HUMANIDAD THIS IS ROCK!! HACE TIEMPO Q NO PODIA DECIR ESO DE LOS GRUPOS ACTUALES OJALA SIGAN Y NO SE SEPAREN BCC LO MAXIMO

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